La Caseta de Ataque Rápido (CAR) es una estructura robusta, a menudo autosoportada, que funciona como un punto de respuesta inmediata para brigadas de incendio. Su propósito es centralizar y proteger equipos de alto caudal (mangueras, pitones y demás aceesorios) en áreas estratégicas o de riesgo, asegurando la intervención eficaz y rápida del personal entrenado.